¿Qué porcentaje de los transgéneros se arrepienten de su cirugía? (3/4)

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Susan Ciancio
Human Life International

El pesar y los años perdidos de los transgéneros

Una persona que se “cambió” al sexo opuesto y que luego sintió que la habían guiado mal fue Walter Heyer, quien sufrió maltrato sexual y emocional cuando era niño. Luego de muchos años de agonía como resultado de este abuso, comenzó a considerar que todos sus problemas se resolverían si se “convertía” en mujer. De manera que, para horror de su esposa e hijos, se sometió a una cirugía y se “convirtió” en “Laura”.

Vivió como “Laura” durante ocho años, pero nunca sintió la paz que pensó que sentiría después de “cambiarse” de sexo. Se dio cuenta de que “cambiarse” en una persona del sexo opuesto no solucionó lo que de verdad lo afligía. Heyer ahora declara lo siguiente:

“Si no hubiera sido engañado por los medios de difusión acerca del ‘éxito’ del ‘cambio de sexo’ y por los médicos que me dijeron que dicho ‘cambio’ era la respuesta a mis problemas, no hubiera sufrido tanto. La genética no se puede cambiar. Los sentimientos, sin embargo, pueden cambiar y de hecho cambian. Los problemas subyacentes a menudo crean el deseo de escapar de la vida que uno tiene hacia otro tipo de vida. Pero esos problemas deben ser abordados antes de tomar decisiones equivocadas como el ‘cambio de sexo’”.

Walter buscó ayuda terapéutica y fue capaz de resolver los problemas que le causaron el sentir que necesitaba vivir como una mujer. Deshizo su “cambio de sexo” y desde entonces ayuda a otras personas cuyas vidas han sido afectadas por el “cambio de sexo”. Él mismo lo expresa de la manera siguiente:

“Escucharás que los medios dicen que el arrepentirse del ‘cambio de sexo’ es muy infrecuente. Pero no están leyendo mi buzón electrónico que está lleno de mensajes de personas transgéneras que quieren regresar a la vida y al cuerpo que tenían, que les fueron robados por las hormonas del sexo opuesto y la cirugías a las que se sometieron, así como por vivir con una nueva identidad. Luego de deshacer mi ‘cambio de sexo’, conozco la verdad: Las hormonas y la cirugía pueden cambiar las apariencias, pero nada puede cambiar el hecho de que tu sexo es inmutable”.

Continuará.